Un importante análisis debe hacerse desde diferentes frentes para responder a interrogantes del tipo qué tiene el actual sistema de educación, qué le hace falta, cómo se puede robustecer y cómo financiarlo.
Razón tienen los que aseguran que la educación es la base de todo, porque con ella los ciudadanos pueden sentarse a hablar de igualdad de género, de equidad, de paz y de justicia. Una sociedad educada puede gozar de instituciones sólidas que trascienden fronteras.
¿Qué se necesita para esto?
Necesitamos más líderes. Sí, líderes que logren la comprensión de los problemas en torno al conflicto; que tengan habilidades para la educación para la paz y que sean los veedores de la aplicación de los derechos humanos.
Necesitamos más líderes que velen por el libre acceso a la información y a la cultura; que promuevan el desarrollo de las aptitudes artísticas y de las habilidades blandas; líderes capaces de ayudar a otros a conectarse con su entorno.
También son necesarios esos estrategas que puedan diseñar esquemas de administración de recursos y de los riesgos que enfrentan las comunidades y las organizaciones; que sean capaces de promoner soluciones innovadoras que pretendan el bien común y el desarrollo sostenible.
¿Qué tipo de líder quieres ser tú?